lunes, 8 de septiembre de 2008

Muerte



Oh muerte, insolita y desdeñada, a la cual todos tememos, pero a la que algunas veces hemos pedido que acave con nuestro sufrimiento. Eres tu, solitaria y odiada, vagas en pena por el mundo de los mortales, nadie te quiere, pero aquí estas, arrevatando almas a los cuerpos inertes de vida. No es decision tuya, pues asi esta escrito, tu no marcas el destino, pero aun así te culpamos del sufrimiento que invade nuestra alma, al perder a aquel ser querido. Pero, ¿no es el ser humano el que decide? Siempre hay otra salida, otra solucion, somos nosotros los que decidimos luchar, sudando sangre, o los que dejamos que nos invada la oscuridad, apenandonos de nuestra vida, dejando escapar nuestra alma en cada suspiro.
Muerte, no estas sola. Aquí estoy yo para darte las gracias por ese trabajo tan duro que haces, pues en realidad eres tu la desdichada que posee la inmortalida, que llevas aqui desde el principio de los tiempos, sufriendo en silencio, esclava de tu dever. Comparte con migo esa carga y sigue arebatando almas, pues la inmortalidad no es un don, sino una maldicion, pues aquellos seres queridos simpre son simples mortales, a los que ves perecer y te das cuenta de que esto nunca acava, que no puedes amar a alguien, ni disfrutar de la brisa del atardecer, de los alimentos, del lujurioso sexo, ni del dolor fisico... Solo sufres por dentro, suplicando qeu llegue el final.

La muerte, como el nacimiento, es propia de la vida. Andar es tanto levantar el pie como bajarlo al suelo

Escrito por: Rabindranath Tagore

1 comentario:

Hero dijo...

Penso que cada vegada escrius millor :D

ma encantat!! li has donat un nou punt de visio, sublim!.